A cada grupo se le asignó un mapa del mundo. Este mapa era un tanto particular porque estaba representado el mundo y las distintas calles del centro para así guiarnos.
El objetivo era encontrar a personas que no fueran españolas y realizarles una pequeña entrevista que constaba de las siguientes preguntas:
¿De qué país eres?, ¿Cual es la comida típica de tu país?, ¿Qué es lo que más te gusta de tu país? y ¿Cómo celebráis la navidad?
Al principio parecía fácil encontrar a gente dispuesta a contestar a las preguntas; pero no fue así. En ocasiones los entrevistados no querían ser grabados o no podían detenerse a contestar nuestras preguntas.
Sin duda uno de los retos que tuvimos que afrontar fue la diferencia de idiomas. En Ópera pudimos entrevistar a una señora procedente de China, pero tuvimos la suerte de que había vivido en Francia durante muchos años y sabía hablar francés y pudimos realizar la entrevista.
Otra entrevista que nos llamó la atención fue la realizada a un grupo de amigos. El primero al que entrevistamos era de Egipto y el segundo Rumano. Ambos sabían hablar inglés y pudimos realizar la entrevista con éxito. Pero el tercero era de España, sabía hablar español pero no nos lo dijo hasta que terminamos la entrevista, nos explicó que su intención era forzarnos a hablar inglés puesto que es un idioma muy importante.
Las otras dos entrevistas las realizamos a un par de amigos procedentes de República Dominicana y a una señora de Perú.
Una vez realizadas las entrevistas, fotos y vídeos, nos fuimos al punto de encuentro que se encontraba en la Plaza Mayor donde nos esperaban el resto de nuestros compañeros y los profesores para revisar el trabajo que habíamos hecho durante toda la mañana.


